jueves, marzo 12


Hola amig@s!!

He regresado a pedido del público. Si, si no puede negarme a compartir algunas historias.
Si algo le faltaba a mi vida era un uniforme, no se confundan no me enamoré del marinero Bengalí ni caí en los brazos de ningún portador de uniforme sino que en mi lugar de trabajo una de las nuevas medidas del dto. de RRHH fue tomar medidas ja ja ja no de esas sino para proporcionarnos el UNIFORME.
Si, amigos. Se acabó lo que se daba. Adíos escotes pronunciados, sugerentes minifaldas, looks afro, hiipies, basta ya de colorinche carnavelesco!! Todos con riguroso azul y blanco.
Impecables cuellos blancos adormados con pañuelo, con sobrio pañuelo con arabescos al tono. Flada a la rodilla, pantalón tiro bajo o medio para las damas.
Con accesorios como pin institucional y un broche para pasar el pañuelos (perdon eso tiene un nombre que olvidé) para los caballero lo de siempre camisa, corbata y pantalón con corbatero institucional.

Pero cuando ya le habiamos tomado el gustito a venir como en el secundario y pensabamos firmar las camisas a fin de año, nos llegó la novedad: cambiamos de uniforme para la temporada otoño- invierno 2009 guauuuuu !!!!!!!!!

Eso si tampoco fue un cambio rotundo los viernes tenemos la opción happy day que no es el canilla libre de ningún piringundín de Reconquista sino que podemos venir vestidos casual tomá mate!!
siempre y cuando se guarden las formas del buen gusto....

Pensar que cuando elegí la carrera pensaba en no ser presa de horarios, de uniformes, de esas pautas venidas del fordismo. Busqué una carrera a fin a la creatividad, la libertad, desafiante, emocionante.... nada de eso.... me comió el sistema.... y ahora qué?

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